MEDIOS Y PODER: EL GOLPE DE ESTADO DEL ’66 EN LA PRENSA PUNTANA

Área: Comunicación e historia
Palabras claves: medios, golpe, estado, poder
Autor: Navarrete, Marcela; Martínez Cintia Débora
Universidad de Pertenencia: Universidad Nacional de San Luis
Contacto: cintiamartinez2007@yahoo.com.ar; marnava

resumen

Este trabajo se enmarca en el proico “La comunicación en las sociedades mediatizadas: prácticas y discursos en la construcción de identidades” (FCH, UNSL), dentro de uno de sus ejes de indagación, el referido al estudio del discurso mediático. Desde la perspectiva teórica adoptada los medios no son meros instrumentos de difusión, sino instituciones sociales inscriptas en complejas tramas de poder cuyo ‘producto’, lo que llamamos, el discurso mediático, no copia ni refleja la realidad social, sino que la construye a través de múltiples mediaciones y operaciones (Véron, Escudero, Charaudeau). En este marco, las autoras indagamos la construcción discursiva de los golpes de estado por parte de la prensa local.
En trabajos anteriores hemos analizado la construcción de los golpes de estado de 1930, 1943, 1955 y 1962. En esta ponencia, avanzamos en el análisis del golpe de estado producido el 28 de junio de 1966, en el cual la intervención de las fuerzas armadas se inicia con el derrocamiento del presidente dr. Arturo Illia. Este golpe tiene características inéditas que la diferencian de los anteriores. Por primera vez, las tres fuerzas actúan unidas como corporación y declaran que uno de sus objetivos fundamentales es reordenar y vigorizar la economía del país.
El objetivo que nos proponemos es conocer qué sentidos se producen en torno de este acontecimiento en cuanto a su naturaleza y alcance político-institucional en la vida nacional y provincial. Eué identidades políticas emergen en el discurso y cómo se las construye. que tensiones, conflictos y valoraciones se ponen en escena. El corpus está conformado por ejemplares de los medios gráficos que se editan en San Luis ese momento: La Opinión (lo) y El Diario de San Luis (edsl).
Sostenemos en este trabajo que la prensa gráfica en san luis constituye uno de los dispositivos de visibilidad fundamentales de construcción de sociabilidad, auto-representación de identidades políticas, como arenas donde librar la lucha por imponer un sentido de la realidad y erigir una pretendida verdad sobre lo común; es decir, un lugar relevante de construcción de lo público.
En el curso de esta investigación, en cada golpe de estado, analizamos los medios gráficos que se encuentran en circulación en San Luis, con preeminencia de la ciudad capital que es donde se mantienen con relativo éxito algunas iniciativas editoriales. En 1966 circulan el periódico La Opinión (lo) en la ciudad de San Luis y, de reciente aparición, El Diario de San Luis (edsl), primer medio gráfico de circulación provincial.
La prensa puntana que comienza su historia en las últimas décadas del siglo XIX ha sido fluctuante y sus iniciativas, generalmente ligadas a grupos políticos que en su emergencia crean sus propios ‘órganos de prensa’ y luego, con los vaivenes políticos desaparecen. El único medio que mantiene su edición por más cantidad de años es La Opinión, entre otras cosas porque el proyecto político liberal conservador al cual surge asociado se sostiene por varias décadas gracias a la consolidación de un bloque histórico oligárquico nacional que goza de buenas relaciones con la elite dominante local. En el transcurso de su vida como periódico, de manera ligada a la familia a la que pertenece, el medio se renueva relativamente en sus vertientes ideológicas, cuestión que por ahora dejamos en el plano hipotético dado que hasta el año 1966 que analizamos se mantiene sin notables cambios.
En ese sentido, cabe recordar que el periódico lo se funda el 16 de marzo de 1913 en San Luis. Su primer director, León de la Plaza, aunque su verdadero fundador es Umberto Rodríguez Saá quien no puede figurar por ser en ese momento presidente de la legislatura. Al momento de fundar el periódico finaliza el mandato de gobernador de su hermano Adolfo Rodríguez Saá, ‘El Pampa’ y la emergencia del medio se vincula con el proyecto de continuidad en el poder. Ambos líderes del partido demócrata progresista de corte liberal-conservador.
Desde sus inicios, el medio es vespertino, de frecuencia variable, tamaño sábana, con una extensión de cuatro páginas -dos pliegos-. Desde el primer análisis que realizamos sobre este medio gráfico -ejemplares de los años 1918-1919- y hasta el año 1966 de este trabajo, estos rasgos morfológicos generales se mantienen. Cambian algunas tipografías y la calidad del papel. Esto puede interpretarse como una tendencia conservadora del medio que tiende a priorizar las continuidades por sobre los cambios. Su vida se encuentra ligada a la de una familia y al desarrollo de una ciudad (San Luis Capital) y la provincia, por lo cual es atravesado por los cambios ineludibles de las vidas individuales y de una sociedad: la desaparición de sus fundadores y herederos, los cambios tecnológicos, los vaivenes políticos, sociales y económicos, etc. no obstante el medio se mantiene en el seno de la misma familia durante toda su existencia.
También se mantiene un modo de tematización y jerarquización particular que no se ajusta a la evolución que tiene la prensa moderna urbana que tiende a la especialización de espacios (en secciones, suplementos, ediciones especiales) y la incorporación de elementos visuales como la fotografía y el color. En ese sentido, si bien el periódico tiene algunos espacios ‘estables’, se presenta con un modo de organización y criterios de jerarquización variables en cuanto a la información. En 1966 lo continúa concentrando su espacio informativo en la tapa, en la cual perviven noticias del orden nacional, provincial, local e internacional; con una jerarquización simple de tres noticias: la principal y dos que le siguen en importancia. Fuera de éstas, los criterios de tematización y jerarquización son difusos e irregulares (recuadros, notas breves, algunos son cables o comunicados de prensa que parecieran que van agregándose a la edición) en la página dos, se mantiene el espacio editorial y notas deportivas y sociales. Las páginas tres y cuatro, han estado tradicionalmente dedicadas a avisos publicitarios, edictos judiciales, avisos profesionales y fúnebres. La diagramación es visualmente sobrecargada, por la falta de espacios blancos, no respetando criterios de composición visual que favorezcan la lectura. En 1966 es visible que la dirección del medio la ha asumido la sra. Teresa Berna de Rodríguez Saá, viuda de Raúl Rodríguez Saá, directo descendiente de Umberto Rodríguez Saá.
Al momento del golpe del ’66, edsl es de reciente creación. Sale a la calle por primera vez el 2 de mayo de ese año. Fundado por Hernando Mario Pérez, el medio propone un modelo de prensa más moderna, con criterios informativos y comerciales novedosos para el ámbito local. El diseño, la distribución de la información en espacios estables que progresivamente van delimitando las secciones, la inclusión de fotografías, la diversificación de la información, la incorporación del humor, el entretenimiento, información cultural, el horóscopo, entre otros, lo acercan más al modelo de prensa vigente en las grandes ciudades del país de la época. Otro aspecto es la incorporación de información de las agencias de información UPI y Télam.  surge con corresponsalías en las ciudades de Justo Daract y Villa Mercedes, ya que se presenta como un medio provincial.

El golpe de estado de 1966

Cuando el dr. Arturo Illía asume la presidencia de la nación en octubre de 1963, cuenta con un caudal electoral propio, aun cuando la proscripción del peronismo debilita toda su gestión. Ese mismo año Santiago Besso es electo gobernador de San Luis por el partido demócrata liberal. Besso concentra su esfuerzo de gobierno en el ordenamiento de las cuentas públicas y en el área de salud pública.
De la gestión de gobierno de Illía se destaca la anulación de los contratos petroleros firmados por el presidente Frondizi. La decisión del nuevo presidente hace retroceder al país a su antigua condición de importador de combustibles.
El 27 de mayo de 1966 el nuevo comandante en jefe del ejército, gral. Pascual Pistarini, pronuncia un discurso en el que señala el peligro de un “vacío de poder”. No es sancionado como se espera y el golpe, ya encaminado, debe postergarse.
Un mes más tarde, el relevo de un alto jefe, ordenado por Pistarini y objetado por el secretario de guerra, da el pie necesario. El comandante en jefe del arma desconoce la autoridad del secretario, dispone la ocupación de los puntos estratégicos de Buenos Aires y envía un oficial para notificar a Illía que las fuerzas armadas han resuelto su derrocamiento. El presidente recibe con desprecio la orden de desalojar su despacho y solo se aleja en la madrugada del 28 de junio, cuando los sublevados amenazaron enviar fuerzas de seguridad.
En nuestra provincia, por ausencia del gobernador está en funciones el presidente de la cámara de diputados Victor Court quien recibe en la casa de gobierno al interventor federal comodoro Eduardo Federik.
La intervención de las fuerzas armadas iniciada con el derrocamiento del presidente Arturo Illia, tiene características inéditas que la diferencian de las que se suceden desde 1930. Por primera vez, las tres fuerzas actúan unidas como corporación y declaran que uno de sus objetivos fundamentales es el de reordenar y vigorizar la economía del país. Por eso, afirman que dan prioridad al tiempo económico por sobre el tiempo social y el tiempo político.
De esta manera, las fuerzas armadas no plantean su intervención como transitoria hasta lograr una necesaria reorganización política. por el contrario, se proponen reorganizar la economía y la sociedad sobre nuevas bases hasta el punto de prohibir las actividades políticas, disolver los partidos políticos y eliminar los mecanismos de la democracia representativa.
En este contexto, cabe destacar que numerosos medios de prensa de Buenos Aires apoyan abiertamente el golpe militar que lleva al gobierno a Onganía, entre ellos Primera Plana.

Construcciones discursivas

a. La Opinión
En el periódico lo el acontecimiento aparece en sus páginas el día del golpe, es decir, el 28 de junio. en los días anteriores la información publicada no hace referencia directa al proceso político-social que desemboca en la destitución de Illia. La tematización es difusa, en coherencia con la composición del medio que destina la página 1 o tapa a información de diversos ámbitos y parte de la 2. No obstante, el acontecimiento está jerarquizado cuando se produce y es consignado en sus titulares como hecho consumado:
“La unidad de las tres fuerzas armadas dio en la madrugada de hoy un comunicado” (28/6: pág. 1);
“Juró el nuevo presidente de la nación” (29/6: pág. 1);
“El teniente gral Juan Carlos Onganía asumió a las 11.23” (9/6: pág. 1);
“Anoche prestó juramento el comodoro sr. Eduardo Jacinto Federich” (28/6: pág. 1);
“Emitió un extenso comunicado como expresidente del bloque”.
En la superficie que destina a Informaciones, el 29 de junio, el medio describe y narra la asunción de Onganía en Casa Rosada en horas de la mañana. Discursivamente se construye el hecho asunción y juramento del nuevo gobierno como un acontecimiento que goza de legalidad, legitimidad y relevancia para el país. el medio significa de esta manera el acontecimiento al dar minucioso detalle de las autoridades militares presentes y el procedimiento de asunción, como también enfatiza el acuerdo de las fuerzas armadas sobre la figura de Onganía como líder del proceso:
“En acuerdo de todos los jefes de los comandos de las distintas fuerzas armadas procedieron a nombrar con fecha 28 de junio presidente de la nación al teniente general Juan Carlos Onganía” (29/06: pág. 1).
El 29 cuando la información principal se centra en la asunción de Onganía, el medio le da gran relevancia a los hechos locales concatenados, es decir, la asunción del interventor en la gobernación de la provincia, comodoro Eduardo Jacinto Federik y los integrantes del gabinete provincial, en su mayoría militares.
Con el correr de los días van equiparándose las informaciones de la vida local sanluiseña referida a diversos ámbitos (universitarias, sociales, deportes, etc.) con las noticias políticas, lo cual contribuye a reforzar la idea de un clima normal de desarrollo de la vida social en San Luis.
Los titulares dan relevancia a las acciones que se suceden en un registro de orden sucesivo y lógico de los hechos entre la asunción de nuevas autoridades, renuncias y nuevas designaciones. No hay en entre estas acciones fisuras o tensiones, tampoco resistencias o confrontaciones:
“Aceptan renuncias y conforman a funcionarios en cargos oficiales” (5/7: pág. 1)
“Fue decretada la intervención a la dirección de obra social” (5/7)
“La intervención federal acepta renuncias de varios funcionarios. corresponden a personal de organismo de gobierno y empresas estatales” (8/7: pág. 1)
En la superficie de los ejemplares abocados a los hechos se establece como estrategia enunciativa una distinción clara entre información y opinión. Así, destina al espacio Informativo (página 1 y parte de la 2) bajo el género noticia y/o crónica a la narración de los hechos con titulares transparentes, entre otras estrategias, se configura un enunciador objetivo. Paralelamente destina al espacio editorial la toma de posición del medio, que a diferencia de los otros golpes militares analizados, se hace explícita y el medio se expresa a favor del golpe de estado.
En el espacio informativo se utiliza la estrategia ‘poner en boca de otro’ aquellas declaraciones más valorativas, es decir a través del discurso referido. también el uso del ‘impersonal’ y la consignación de hechos consumados, sin ningún marco interpretativo o histórico previo.
En las transcripciones de los ‘comunicados de prensa’ el medio ‘asume’ la voz del gobierno de facto y con ésta sus contradicciones. El 8 de julio publica un comunicado bajo el título “se reafirma el ejercicio de la libre actividad periodística” [título cita] bajada: en un comunicado oficial se confirma la libertad de prensa en la provincia.
En la entrada de la noticia que da pie a la transcripción del comunicado el medio dice:
“Por conducto del departamento de prensa de la intervención federal ha sido difundido en la tarde de ayer un comunicado relacionado con normas referentes al ejercicio de la libertad de prensa. el texto del comunicado suscripto por el interventor federal, comodoro don. Eduardo J. Federik textualmente expresa:…” (08/07: pág. 1)[1]
El espacio editorial es relevante en la construcción discursiva. como nunca el medio se expresa de manera contundente sobre los hechos. Entre el 29 de junio y el 12 de julio publica editoriales centradas en los hechos relativos al nuevo gobierno de facto:
“Un país en pie de lucha” (29/06)
“Actuar con prudencia pero con decisión” (5/7)
“Sentido actual de la independencia” (08/07)
“La garantía, el derecho y la libertad” (11/07)
“Lo que el pueblo espera” (12/07)
En la editorial “Actuar con prudencia pero con decisión” (05/07) confronta dos modelos, uno que está pegado a un pasado al que no es deseable volver significado como el atraso, la ineficacia en el cuidado de las instituciones y defensa de los intereses de la nación y provincia que representan los gobiernos nacional de Arturo Illia y provincial de Santiago Besso. En contrapartida, el modelo que presenta el proyecto militar que encabeza Juan Carlos Onganía aparece significado como el futuro, el progreso, la eficacia, la renovación política:
“Las autoridades que han asumido la responsabilidad de conducir este momento histórico de la vida nacional no pueden estar pendientes de la retórica declamatoria de sectores, ni de las tardías expresiones de bloques parlamentarios que en el momento en que tuvieron vigencia no pudieron, o no supieron, expresar la evidencia o la vigencia vigorosa de su acción democrática en beneficio de los intereses populares y en defensa de los principios democráticos” (05/07: pág. 2)
Frente a una situación de ruinas, de crisis económica, el gobierno de Onganía aparece como restaurador y promotor. El gobierno destituido es signado como incapaz, ineficiente, inoperante, lento. los militares que irrumpen en el gobierno son consignados como movimiento revolucionario:
“Las autoridades surgidas del reciente movimiento, han declarado ante el país su propósito de realizar una verdadera revolución, cuyas elevadas finalidades habrán de lograrse por la vía honesta de convocar a todas las fuerzas bien intencionadas del país a participar de esta obra de reencuentro nacional”
El periódico considera que la hora, el momento actual requiere de un tipo de intervención como el que proponen las fuerzas armadas, quienes ejecutan un mandato de reconstrucción del país y sus instituciones:
“El momento actual exige obrar con prudencia y sin precipitación. Pero impone la necesidad de actuar con decisión suficiente para que el pueblo crea en la última posibilidad que se le brinda“.
“La acción prudente de las actuales autoridades, contrasta con la actitud impaciente de quienes quieren justificar o defender posiciones que antes no supieron jerarquizar, y que en los actuales momentos están defendidas por los que han asumido la responsabilidad de reconstruir la vigencia del orden y del juego natural de las instituciones de la república sin obedecer a las presiones de sectores, pero con el propósito supremo de someterse a la obra de reconstrucción nacional, sin apremios, con una prudente conducta, pero con la firme decisión de servir a los intereses generales del país, que no son los ocasionales triunfos electorales logrados mediante el equívoco juego de supuestos recursos democráticos
En el editorial del 11 de julio el periódico se posiciona de manera positiva frente al comunicado de la intervención federal interpretando que esto es una prueba de la defensa de los derechos y la constitución. El medio apoya y se expresa en confluencia con los propósitos de la intervención a quien insisten en llamar gobierno o movimiento revolucionario:
“…si tal es el alcance de la declaración oficial, no podemos menos que declarar desde estas columnas que traducen nuestra profunda vocación periodística nuestra complacencia por tales manifestaciones. en esa coincidencia nuestro quehacer no habrá de desviarse (…) si deplorablemente alguna inexplicable claudicación alterara nuestra rectitud de propósitos habrá llegado el momento de dar cuenta del exceso en el uso de nuestros derechos”. (11/07)
En la editorial titulada “Lo que el pueblo espera” (12/07) se carga de sentido la identidad del pueblo cuyo destino histórico ha sido obstaculizado por los partidos políticos y tiene ahora la posibilidad (la oportunidad) de concretarse merced de la intervención del proyecto militar, del cual asume enteramente su auto-designación como revolución nacional que tiene como gestores a las fuerzas armadas que representan valores como la honestidad, el valor y el patriotismo en contraposición a los partidos políticos que están corrompidos y que con la reiteración de sus errores han perjudicado a las instituciones de la república y han defraudado al pueblo. La esperanza se abre para el pueblo de la mano de la revolución nacional.
Le devuelve la esperanza, a reparar los errores, sanar las heridas…
“El pueblo argentino quiere reencontrarse con su destino histórico, por sobre todas aquellas expresiones unilaterales que intentan interpretarlo”.
“Por eso el pueblo argentino, está esperando desde antaño una oportunidad. espera algo de profunda compenetración nacional que hasta ahora no han sabido otorgarle las organizaciones políticas y le han negado reiteradamente las deformaciones de los partidos que tuvieron la responsabilidad de interpretar a los pueblos”
Eso espera el pueblo argentino de hoy para realizar su destino y para comprender la verdadera magnitud de la oportunidad que le ofrece una revolución nacional que quiere creer sincera, sentirla profundamente argentina, como el pueblo argentino la espera, la desea y la anhela, sobre toda deformación y sectarismo”
Las voces que aparecen, que representan las ‘identidades políticas’ principales son: las ‘fuerzas armadas’. Los militares son axiologizados de manera positiva al destacar como cualidades su honestidad y patriotismo, altruismo[2]. Las fuerzas armadas son las elegidas y apropiadas para llevar adelante el programa narrativo de recuperación del pueblo y las instituciones. Están ungidos por un mandato de las instituciones del sistema democrático y en ese sentido son protagonistas de una gesta, de una construcción heroica a la que llegan por vocación y con sacrificio, sin intereses mezquinos.
Por su parte, el presidente dr. Arturo Illia es configurado como débil e incapaz, cuya vulnerabilidad contrasta con las fuerzas armadas que son fuertes. Su voz directa no aparece, sino que es hablado desde otros sectores que de manera predominante le son adversos[3].
El actor pueblo no posee la capacidad de decidir, tiene que aceptar esta última oportunidad. la acción que se le atribuye es esperar, ya que las posibilidades de su desarrollo están de la mano de una gesta llevada a cabo por hombres probos, que en esta perspectiva son los militares. hay una visión paternalista del pueblo.

b. El Diario de San Luis
Por su parte, edsl realiza un seguimiento de los acontecimientos a través de una continuidad informativa de la evolución de los hechos. Así desde el 4 de junio registramos que la situación nacional aparece en los titulares y las principales noticias. Se presenta con mayor estabilidad y relevancia en su jerarquización.
A diferencia de lo aparece la voz de Illia, de quien se pone en escena declaraciones y diversas expresiones que dan respuesta a acusaciones y presiones que recibe durante el periodo previo al golpe. Se trata de un espacio de réplica a los militares que cuestionan la autoridad, el medio retoma las declaraciones oficiales en las cuales el presidente Illia le contesta al jefe del ejército quien ha dicho “la ausencia de la autoridad” (04/06: pág. 1)
En etapa previa del mes de junio se informa sobre las acciones de gobierno para poder sortear la situación de conflicto que se ha abierto con las fuerzas armadas. Se hace referencia a la agenda de trabajo del gobierno nacional: reuniones de gabinete, inauguraciones, actividad en cámara de diputados, entre otras.
algunos titulares:
“Contestó el dr. Illia” (4/6); “Mensaje de illia” (5/6); “Se producirán importantes decisiones” (5/6); “El pueblo nunca se equivoca dijo Illia” (6/6); “Los gremios apoyan la huelga en el país” (7/6); “Pedirá Illia nuevo gabinete. La intervención a Buenos Aires proyectan” (9/6); “Este es un gobierno de puertas abiertas” (12/6/66) [título cita de declaraciones de Illia]; “Illia habló en Rufino” (13/06); “Habrá cambios, pero sólo en lo político” (13/6); “Reaccionan los tucumanos ante posible intervención” (14/6/66); “Hubo reunión de mandos” (14/6/66); “Ejército: sin novedad” (15/6/66); “Inquietud de mandos” (16/6/66); “Por decreto Tucumán será intervenida” (16/6); “Balbín se refirió al momento actual” (16/6); “Respondió Alsogaray al presidente Illia” (16/6); “Aprobóse una declaración del socialismo democrático” (16/6); “Existe un memorándum elaborado por el ejército según el ministro de defensa” (17/6); “Illia va mañana a Rosario” (19/6); “Efectuó un llamado el consejo universitario de Buenos Aires” (19/6); “Diversos sectores políticos coinciden en la gravedad de la situación nacional” (19/6); “Con energía, decisión y firmeza estaremos en el ritmo de la historia dijo Illia en la reunión convocada por la UN y la Cepal” (22/6);  “Fue desestimada la denuncia contra varias revistas” (24/6)
El diario hace un seguimiento de las declaraciones y actos de gobierno a partir de información tomada de la agencia UPI.
El diario pone en boca de otros sus preocupaciones y dudas sobre la situación. así, publica una nota de UPI “Gobierno y FFAA: ¿quién esquivará la crisis?”, por Bernardo Rabinovitiz (UPI), en la cual denuncia una campaña de acción psicológica tendiente a provocar al gobierno y así desestabilizarlo:
“Paralelamente con el desarrollo del proceso político-militar, que parece alcanzar el punto de tensión máxima, se desenvuelve una campaña de acción psicológica que trata de enervar la rígida postura del gobierno indispuesto a hacer concesiones bajo actos de presión y que, en sentido opuesto, introduce a través de todas las porosidades la sensación de que la falta de actos positivos puede desencadenar un golpe de estado. Los efectos se manifiestan ya y la psicosis del ‘golpe’ se ha generalizado” (26/6: pág.1)
Es decir que el medio no toma abiertamente posición, pero lo hace de manera indirecta a través de este discurso referido que reconoce la crisis y denuncia las maniobras manipulativas o tendenciosas de las fuerzas armadas quienes preparan el terreno para un golpe de estado. En esta etapa previa el medio aboga por una salida dialógica que preserve el estado democrático:
“El diálogo, sin embargo aún no se ha cerrado y se aguardan rayos de luz que iluminen a lleno el ambiente para el hallazgo de posiciones armónicas que cierren definitivamente el capítulo de las discrepancias” (26/6: pág. 1)
El 28 de junio está alterada la tapa con ‘título catástrofe’. Hay una abundancia de titulares en cuerpos grandes y cargados de tinta. La nota principal narra en tiempo cronológico el curso de los hechos desarrollados en casa rosada durante la tarde del 27 de junio hasta cerca de la medianoche. La información se orienta a detallar cómo se desenvuelven los hechos que no quedan concluidos a la medianoche, no obstante el titular “Cayó A. Illia” y el recuadro “última hora” que reproduce un cable de UPI dan como hecho consumado la toma del poder por parte de los tres jefes de las fuerzas armadas, a la 1.20hs del 28 de junio.
Por otra parte, reproduce el comunicado del comandante en jefe del ejército, gral. Pascual Pistarini sobre las causales del relevo del gral. Caro (ocurrida la noche del 27), dispone auto-acuartelamiento de los efectivos, ordena su detención y expresa desconocimiento de la autoridad del secretario de guerra, por haber mantenido contacto con dirigentes políticos. Toman el edificio de la secretaría de guerra y la radio nacional.
En esta tapa el diario se aboca a informar detalles y reproducir declaraciones oficiales sobre lo ocurrido durante el 27 a lo cual signan como el giro de los acontecimientos. Se infiere que hasta el 26, según las fuentes que consulta el medio algunos sectores tienen cierta expectativa de una salida consensuada de la crisis.
El 29 de junio el foco de la tapa está puesto en la asunción del gobierno de onganía y su figura. Se da información sobre las primeras medidas adoptadas por la junta revolucionaria. a través de los cables de noticias de Telam y UPI el medio da detalles de los actos que se prevén para la asunción de Onganía, del estatuto de lo que los militares denominan revolución argentina, y una semblanza de la figura de Onganía, en la cual a través de la cita de distintas voces allegadas al militar se lo presenta como un hombre influyente entre sus camaradas, medido en sus palabras, que toma decisiones oportunas sin comentario ni confidencia previa alguna.
Respecto de la situación local, el 29 de junio el medio se limita a informar detalles sobre cómo se desarrollan los acontecimientos en nuestra provincia el 28 de junio[4]. La crónica describe el clima de tranquilidad del acto de asunción y los gestos de expresión de apoyo y deseos de éxito a la gestión del interventor:
“El acto que se desarrollaba con absoluta normalidad y cordialidad…” (29/6: pág. 1)
“La breve y sencilla ceremonia luego de firmadas las actas respectivas finalizó cuando el interventor se dirigió al público presente en regular cantidad y expresó ‘buenas noches…muchas gracias’ retirándose a su despacho” (29/6: pág. 1)
En página 2 de esa edición, el diario publica las declaraciones que emite el consejo superior de la universidad de Buenos Aires y las opiniones vertidas por consejeros y el rector contrarias a la toma del gobierno por parte de los militares, en defensa del orden democrático, de la autonomía universitaria, expresan preocupación por la difícil situación que atraviesa el país:
“Ppinó el consejero Roberto Averbuj que se asistía a la quiebra del orden constitucional y del sistema democrático que la universidad había defendido siempre” (upi, 29/6: pág. 1)
Se informa en página 3 que el consejo directivo de la Facultad de Ciencias, con sede en San Luis, dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo, presidido por el decano plácido horas emitió resolución que repudia:
“1) el rompimiento del orden institucional; 2) repudiar la violación de la autonomía universitaria por efectivos de las fuerzas armadas y 3) ante una posible intervención de las universidades nacionales, reconocer como únicas autoridades universitarias a las elegidas oportunamente de acuerdo a los estatutos universitarios” (29/6: pág. 3)
En la misma página, un recuadro elaborado por la redacción del diario presenta bajo el título “quinto presidente que cae en 36 años” una síntesis cronológica que enfatiza las interrupciones de los gobiernos democráticos por los 5 golpes de estado, dando mayor relevancia a los del partido radical, al remarcar cómo sistemáticamente se obstaculizó el desempeño de sus dirigentes políticos. Cierran con una apelación a la memoria histórica enfocada en las consecuencias que han tenido los derrocamientos militares para los presidentes radicales:
“El nuevo presidente radical (Frondizi) duró exactamente 3 años, 8 meses y 29 días. siendo desplazado del poder el 29 de marzo del 62 (…) por fin llegó el gobierno del dr. Illia que ha sido despojado del mando a los 2 años, 8 meses, 15 días. Queda por recordar que los presidentes radicales, Hipólito Irigoyen y Arturo Illia fueron presos y conducidos a la isla Martín García, por un largo lapso” (29/6: pág. 3)
El 30 de junio informa con citas directas lo dispuesto en el estatuto de la revolución argentina elaborado por la junta revolucionaria integrada por los comandantes de las tres fuerzas que da detalles en la forma en que se van a ejercer los poderes de la nación, detalla las atribuciones presidenciales. Mediante decreto n°9 se designa al gral. Juan Carlos Onganía como presidente. El medio adopta una enunciación objetiva que informa los acontecimientos con especial atención a las versiones oficiales a través del discurso referido directo.
Bajo el titular “Invitados y mucho público colmaron el salón blanco” se desarrolla una crónica que narra y describe el acto de asunción de Onganía. se da detalle de la llegada y la bienvenida que se da a Onganía en la casa de gobierno, de la decoración del salón blanco, la presencia de la prensa, las presencias militares y civiles, entre quienes se destacan la de Álvaro Alsogaray,  dirigentes sindicales[5], de la Sociedad Rural, de la iglesia, entre otros.
Se describe el juramento que realiza Onganía sobre los santos evangelios y por el respeto del estatuto de la revolución y la constitución nacional, los gestos de abrazos, felicitaciones y aplausos del público.
El diario pone en escena las voces de los sindicalistas que asisten al acto de asunción y que expresan con ciertos recaudos un apoyo al gobierno de Onganía, que ratifican con su presencia. Más tarde, la CGT convalida este posicionamiento con una declaración pública que sienta posicionamiento:
“El consejo directivo de la CGT sostuvo ‘la necesidad impostergable de rehacer la unidad nacional‘ al fijar su posición frente a la situación institucional, en una declaración que hizo pública esta noche, afirmando además que ‘una vez más un gobierno fue víctima de sus propios actos‘” (30/6: pág. 1)
En página 2 con el título “Los acontecimientos en San Luis” se realiza un mosaico de breves informaciones ordenadas con subtítulos que dan cuenta de las novedades en la provincia referidas a las nuevas medidas de gobierno en la capital y localidades principales de la provincia: nombramientos, toma de posesión de bienes de partidos políticos, etc. se reproducen comunicados oficiales. La única inserción valorativa que realiza el medio abre un párrafo y afirma: “la labor periodística se vio un tanto dificultada su misión, por falta de información oficial” (30/6: pág. 2)
En esta noticia se enfatiza al comienzo el estado de normalidad en que se desarrollan las actividades en la provincia. El corresponsal de Justo Daract ha informado que en esa localidad ha reinado la más completa tranquilidad (30/6: pág. 2)
Seguidamente, en esta misma página, el medio publica una noticia proveniente de la agencia UPI “condenan en Lima el movimiento militar ocurrido en Argentina” que informa del impacto negativo que ha tenido la noticia de este acontecimiento en “los medios políticos, sindicales y en los órganos de prensa se ha condenado el golpe militar argentino que depuso al gobierno del dr. Arturo Illia por considerarlo como un quebrantamiento de las instituciones republicanas y del orden institucional“. (30/6: pág. 2)
El medio toma de este cable el mosaico de citas y declaraciones de representantes de Lima, Perú que cuestionan el gobierno dictatorial argentino:
‘El golpe militar en la argentina constituye una vergüenza y un ultraje para la democracia americana’ (…) y añadió que abrigaba la esperanza de que los gobiernos de américa no reconozcan ‘al gobierno golpista de argentina, porque tal reconocimiento extrañaría una traición a la democracia americana” (declaraciones del rector de la Universidad Nacional de San Marcos y presidente de la Comisión Diplomática del Senado de Perú, Luis Alberto Sánchez. 30/6: pág. 2)
El 1° de julio transcribe en la tapa el primer discurso que onganía da al país a través de la cadena de radiodifusión nacional en el cual interpreta la situación actual como grave, ante la cual se configura como destinatario de un mandato de producir una revolución que es una necesidad impostergable, de conducir al reencuentro del destino histórico. Las fuerzas armadas, se cargan simbólicamente con el papel heroico de refundación del país, de conducir los destinos de la patria, como actor de transformación, intérpretes y mandatarios del pueblo.
“Cuando (…) el sistema institucional se convierte en una carga que oprime al país y anula sus mejores energías, vuelve al pueblo el supremo derecho de rebelarse en defensa de su libertad y su futuro. Incumbía a las fuerzas armadas el deber de hacer efectivo ese derecho irrenunciable” (fragmentos de citas directas del discurso de Onganía por cadena nacional, 1° de julio: pág. 1)
Por otra parte él se presenta como efectivo agente de acción. Cuenta con los valores patrióticos y religiosos, la voluntad, el conocimiento de la historia para no cometer otra vez errores del pasado y competencias para llevarlo a cabo, está pleno de atributos de ejecución y eficacia que contrastan con la ineficacia con que se significan los gobiernos anteriores que sólo han conducido a perder el rumbo del país. Se construye a sí mismo como un militar honesto, patriota, con valores religiosos y con entrega desinteresada.
Plantea un discurso conciliador, convocante a todos los sectores sociales, que es esperanzador y marcado como rector por los valores religiosos católicos:
“El país conocerá muy pronto mi plan de gobierno. Está inspirado en los fines revolucionarios y aspira a fortalecer la conciencia de los grandes objetivos de la nación y poner en ejecución los medios idóneos para lograrlos”.
“Casi una vida en el ejercicio de la profesión militar y un acendrado amor a la patria son los únicos títulos que ofrezco a vuestra consideración”.
“La fe en Dios, las enseñanzas de la historia, la decisión de ser justo, una viva pasión por el bien público y la grandeza argentina, son las normas que guiarán mi conducta (…) invoquemos la protección de dios con cuya ayuda, todos unidos, haremos realidad esta gran esperanza argentina”.
(fragmentos de citas directas del discurso de Onganía por cadena nacional, 1° de julio: pág. 1.)
En el mismo espacio de tapa, el medio transcribe gran parte de la declaración pública de la organización sindical las 62 organizaciones, dirigida en ese momento por Augusto Timoteo Vandor, que expresa abiertamente su total apoyo al gobierno de Onganía y defenestra el del dr. Illia[6].
Esta proximidad entre sindicalismo y onganato se ratifica en la participación de los dirigentes sindicales Alonso, Vandor e Izzeta del acto de asunción del dr. Salimei como ministro de economía y en las declaraciones conjuntas que brindan al finalizar este acto, en el cual comparten una visión promisoria del nuevo gobierno:
“Yo creo que con el nuevo gobierno se abre una esperanza. Hacemos votos para que se convierta en una realidad (…) estamos siempre dispuestos a colaborar con quienes hagan bien al país” (declaraciones textuales del gremialista José Alonso, 1° de julio: pág. 1)
En página 2, bajo el titular “Final y comienzo histórico” el diario realiza una composición fotográfica con dos imágenes:
1-la foto de la salida del dr. Arturo Illia, con un pie de foto descriptivo:
“El dr. Illia se retira de la casa de gobierno. Lo hace acompañado por los dres. Alconada Aramburu y Luis Vesco, que lo trasladaron hasta Martínez, donde se domicilia un hermano del ex-presidente. Inmediatamente después, la junta de comandantes en jefe se hizo cargo de la situación“.
2- la segunda imagen corresponde a la asunción de Onganía como presidente de la nación, con el pie de foto:
“Momentos en que el tte. gral. Juan Carlos Onganía recibe la banda y bastón de mando, como presidente de la república, el que día 29 de junio de 1966. Se consolidaba así un nuevo proceso institucional en la historia del país“.
Esta construcción no establece contrastes valorativos entre una escena y otra, sino que plantea una continuidad histórica sin conflictos señalados. No realiza análisis o interpretación abierta alguna, pero el modo de enunciación postula un traspaso de mando y la apertura de “un nuevo periodo institucional” en el país.
Esta enunciación ratifica el desplazamiento y ambivalencia del posicionamiento del diario. Progresivamente se amplía la información acerca de cómo el gobierno de Onganía es reconocido en el exterior y se desenvuelve en su ejecución en el plano interno, sin mayores interpretaciones cuestionadoras o críticas.
Una particularidad enunciativa del medio en el plano fotográfico que señalamos produce como una especie de memoria visual en perspectiva, ya que con el correr de los días el medio publica fotos de los momentos claves de los acontecimientos. Se trata de imágenes que le llegan por la teletipo, las publica a pesar de referir a días anteriores, se trata no de un criterio de actualidad sino de relevancia histórica.
En cuanto a las identidades políticas que aparecen en este medio, se trata de una mayor cantidad y diversidad que en el caso de la opinión. Esto pone en escena una dimensión polifónica que posibilita acceder a distintos puntos de vista y posicionamientos. Así aparecen las voces de las universidades, del sindicalismo, de embajadas y/o gobiernos del exterior, dirigentes políticos, y la del propio Illia que es silenciada en el otro medio.
En cuanto a su construcción valorativa hay una construcción positiva en la etapa previa del gobierno de Illia. Sobre todo se enfatiza el ser un gobierno democrático y se lo muestra como agente activo que se defiende de un proceso desestabilizador. Poco a poco esta posición va cediendo en pos de dudas y luego asume tácitamente una aceptación del orden dado a partir del golpe de estado.
A través de un marco interpretativo en perspectiva histórica, de manera acotada, el medio cuestiona la intervención de las fuerzas armadas como interruptoras de procesos democráticos, en particular apoya una hipótesis conspirativa contra el radicalismo. No obstante, con el curso de los acontecimientos y ya instaurados en el poder los militares va mostrando cómo desde el exterior del país se comienza a ver con buenos ojos al onganato.
No aparece la figura pueblo como un colectivo homogéneo ni pasivo, sino más bien se le da preeminencia al orden institucional como el espacio de construcción de la política, se privilegia la idea de democracia y participación a través de los mecanismos democráticos, a través de lo que ha sido afectado sistemáticamente que es la continuidad. Si bien no hace referencia a los hechos como golpe de estado se trasunta en sus definiciones. No recurre al espacio editorial como estrategia de posicionamiento, sino que lo hace desde los modos en que enuncia y sobre todo a partir de la selección de información, de fuentes, que muestran una diversidad de hechos y voces que no aparecen en lo.
También a través de la fotografía, que cumple un papel importante en la enunciación de las situaciones que se viven, muestra un registro visual de los hechos en un contexto local en el cual la incidencia de la televisión es incipiente.

Conclusiones

Desde el primer golpe de estado en la Argentina, ocurrido en 1930, La Opinión, periódico de más larga vida en la provincia, muestra una posición favorable de las intervenciones militares. Cada caso con particulares condiciones de producción y determinadas estrategias enunciativas, pero con una continuidad en la configuración de los militares como gestores y actores privilegiados para sacar al país de los momentos de crisis políticas y/o económicas. Este nuevo escenario de 1966 no es la excepción. Como característica distintiva aparece la recurrencia a la editorial como espacio para hacer visible su posicionamiento, las valoraciones que hace de las identidades políticas y los sucesos. en este sentido, la competencia con otro medio local para 1966 es posible que sea un factor que pueda orbitar en un cambio en su estrategia enunciativa. La emergencia de El Diario de San Luis marca un punto de cambio en la prensa local y en virtud de los análisis que hemos realizado podemos afirmar que representa el aporte de aire fresco y renovación, aun cuando estos ímpetus de generar una prensa más moderna e independiente, con el correr del tiempo volverán a verse amenazados cuando el medio pase a ser el actual El Diario de la República, a manos de la familia Rodríguez Saá que gobierna la provincia desde 1983.
No obstante, es evidente que para 1966, cuando San Luis posee un crecimiento institucional, sobre todo en el plano educativo y social con la presencia de nuevas instituciones (universitarias, escolares, deportivas, profesionales, etc.) existe una demanda de nuevos lectores que requieren de diversidad de información. El medio así le brinda una alternativa al lector de San Luis. Aparece otra voz, otra mirada, un nuevo modelo de prensa más profesional y moderna que muestra también otros aspectos de la vida social que se han modernizado.
Respecto del golpe de estado de 1966, los lectores de San Luis acceden a través de edsl a información amplia y diversificada en los días previos que permiten avizorar la complejidad de lo que sucede a través de las declaraciones encontradas, las alianzas que se tejen y las dudas; ya que en lo hay una omisión de los eventos que ocurren en la etapa previa y aparece como hecho consumado la revolución argentina, presentado como un cambio de autoridades que asumen desde la legalidad y la legitimidad y que promete, para el medio, reorientar al pueblo hacia su destino histórico.
Para edsl este hecho es ‘uno más’ de las interrupciones democráticas, sobre todo dirigidas a radicales, no obstante con el curso de los hechos va asumiendo este cambio y minimiza su enfoque crítico del movimiento militar.
Por otra parte, un aspecto a destacar en las particulares condiciones de producción de este golpe, es que la prensa sanluiseña, a diferencia de la prensa porteña, no muestra en los días previos un posicionamiento favorable al golpe de estado que argumente en el sentido de promoverlo como la salida mejor de la situación política que se vive.
Si bien queda a esa altura un gran camino por recorrer en la democratización de la comunicación en la provincia de San Luis, que desde esta ubicuidad histórica sabemos que fue afectado por otros procesos de concentración de la palabra desde 1983; es un hecho a destacar y celebrar para la época y en esas circunstancias, contar con otro espacio periodístico, con otro producto comunicacional que permite establecer comparaciones a nivel analítico y que concretamente le brinda al lector de los ’60 otra configuración de la realidad social nacional y local.


[1] Los resaltados en cursivas son nuestros.
[2] En este sentido, destacamos que por ejemplo se recalca las declaraciones en las cuales los militares anuncian que no cobrarán sueldo por sus funciones públicas.
[3] Se le da centralidad, por ejemplo, a la voz de Álvaro Alsogaray sobre la gestión de Illia.
[4] Los hechos pueden sintetizarse en la siguiente secuencia: arribo del comodoro Eduardo Jacinto Federik, designado por la junta interventor interino en la provincia, contacto con la prensa local, recibimiento en casa de gobierno con guardia de honor, bienvenida del escribano de la gobernación Miguel Ángel Jofré Papaño, concurrencia en salón del gobernador de funcionarios del gobierno provincial, gobernador a cargo el presidente de la cámara de diputados Víctor Court, legisladores y dirigentes políticos del partido demócrata liberal y “buen número de personas”.
[5] Cabe destacar que es la primera vez que en la asunción de un gobierno militar asisten representantes sindicales.
[6] “En el país cayó un sistema, un régimen, murió el comité, el frentismo politiquero y comienza la transformación nacional” (1° de julio: pág. 1) “Estamos aquí sin reservas y dispuestos a trabajar por el renacer argentino sobre la base de un juego limpio y de programas claros y a la vista, en un clima de paz, trabajo, justicia y libertad” (1° de julio: pág. 1).

Referencias bibliográficas

Alonso, M. E.; Elisalde, R. y Vásquez, E. (1997) Historia: la Argentina del siglo XX. Buenos aires: Aique.

Charaudeau, Patrick (2003). El discurso de la información. La construcción del espejo social. Barcelona: Gedisa.

Luna, Félix (1983) Golpes militares y salidas electorales. Buenos Aires: Sudamericana.

Menéndez, Néstor (1994). Breve historia de San Luis. San Luis: Cepa.

Verón, Eliseo (1987a). La semiosis social. Buenos Aires: Gedisa. (1987b). Construir el acontecimiento. Buenos Aires: Gedisa.

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