LOS MODELOS DE COMUNICACIÓN QUE PROMUEVE EL DOCENTE EN LA CLASE A TRAVES DE SU PRACTICA PEDAGOGICA

Área: Comunicación / Educación
Palabras claves: comunicación, educación, escuela media, práctica docente
Autor: Nardelli, Ezequiel
Universidad de Pertenencia: Universidad Nacional del Nordeste
Contacto: ezequiel.nardelli@yahoo.com

RESUMEN
En las escuelas de hoy se puede observar una convergencia de climas escolares que alientan la participación, el protagonismo, el compromiso, la competencia sana; con otros que producen el efecto contrario, que se mantienen al margen, indiferentes, donde el docente no se compromete, no tiene sentido de pertenencia, y no genera por lo tanto, en sus alumnos la necesidad de participar, de cooperar. Con este panorama de relaciones es importante preguntar: ¿de qué manera puede contribuir a la formación de sus alumnos un docente apático, desinteresado, que no alienta al compromiso y a la participación? Enseñar es una tarea de afirmación ideológica y los docentes pueden alentar y construir un clima favorable o desfavorable al conocimiento y crecimiento de los alumnos, a través de los cuales consolidar la inclusión. En la construcción de aquel clima en el aula subyacen los modelos de comunicación que promueve el educador. El desafío es construir la comunicabilidad1 entre todos. Que el docente aparezca como un coordinador capaz de menguar un poco para que el alumno crezca. ¿A qué se refiere el término menguar? A disminuir el discurso domesticador, salvaje; para que la voz, la opinión del alumno se pueda escuchar dentro del aula, como un elemento esencial para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Con los trabajos de investigación desarrollados en el área de Comunicación/Educación por referentes como Mario Kaplún, Daniel Prieto Castillo, Martin Barbero, Jorge Huergo, entre otros, el panorama de la comunicación en la práctica docente se nutrió de nuevas ideas y perspectivas. El presente texto tiene como fin reflejar un horizonte nuevo, basado en una mirada actual de aquellos aportes.
El contenido del presente trabajo forma parte del marco teórico de la tesina de grado del ponente en la Licenciatura en Comunicación Social. Se pretende aportar una visión panorámica de los modelos teóricos de comunicación que subyacen en el proceso de enseñanza-aprendizaje en el nivel de enseñanza secundaria. La idea de la ponencia es exponer las bases teóricas correspondientes a la situación mencionada, como paso previo al análisis crítico de dichas bases teóricas en su aplicación a la enseñanza de la comunicación.

INTRODUCCION
Muchas son las líneas de investigación que convergen bajo el área de comunicación/educación pero pocas de ellas se refieren al proceso comunicativo que se genera en el aula, a través del discurso del docente, como discurso mediador, coordinador. Dado que los fenómenos educativos son multidimensionales, necesitamos una visión más compleja de los mismos2. Una de estas dimensiones es la comunicación. Kevin Morawicki afirma que “existe la necesidad de recuperar una noción comunicacional de lo educativo, en tanto proceso que nace de una interpelación, una llamada del individuo (como entidad presimbólica y mítica) a sujeto3”. El proceso de escolarización inicia cuando el individuo llega a la escuela con un montón de problemáticas a las que hay que dar respuestas para poder enseñar e ir transformándolos en sujetos, o al menos colaborar positivamente para que esa transformación se dé. Para Inés Dussel, coordinadora de Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), “estas problemáticas forman parte integral de los educandos y ayudan a comprender que ellos no son solo sujetos de aprendizaje”. Ahora bien, la puesta en acción de una buena dimensión comunicacional se plantea aquí como un desafío para los docentes, frente a la situación de sus alumnos.
Aún hoy sigue siendo un desafío ver con otros ojos al alumno. Un desafío para varios docentes que, inevitablemente, proyectan a sus educandos como oponentes, como enemigos, con miedo de que contraataquen en cualquier momento. El docente mediador debe comprender a sus alumnos, escucharlos, leerlos, no limitar sus expresiones, no castrarlos, no callarlos. Es importante hacerles sentir que sus opiniones, comentarios, en medio de una clase, también son validos y aportan a la cuestión. Aún siguen vigentes las palabras del brasilero Lauro De Oliveira Lima, cuando afirmaba que “desde los objetivos y planificaciones de la escuela media se habla de formación de la personalidad y se practica el más rígido autoritarismo despersonalizador. Se habla de conciencia humanística y se estimula el más feroz individualismo, basado en la victoria personal arrancada de la derrota del competidor”4. Este individualismo se vive muchas veces en el docente, quien con el “yo sé mas” o “yo tengo la única verdad”, marca su “victoria” sobre sus alumnos. Quizás serviría de ayuda reflexionar sobre la necesidad de mediar entre los contenidos y los alumnos, con el fin de comprender su situación; y modificar el rol protagónico en la clase, para lograr mejores resultados en la enseñanza-aprendizaje. En este proceso de escolarización, el rol de la comunicación es esencial. El modelo de comunicación que promueve el coordinador de la clase servirá como base para el desarrollo de la mediación que se desee lograr en aquel espacio.
Es necesario tener en cuenta que la escuela no está para cargar de contenidos al alumno, cual sistema de datos, sino que su actuación en la sociedad es fundamental para la formación de los educandos como sujetos capaces de pensar críticamente, por sí mismos. El pecado mortal del educador es olvidarse que trabaja con un embrión en plena gestación5, aún en la escuela media. Un embrión que no solo saldrá a la vida luego de la escuela sino que mientras la atraviesa, va viviendo y creciendo. Para su accionar son importantes ciertos contenidos técnicos que pregona la escuela, y que muchas veces los prioriza, pero así también deben aparecer las reflexiones para desarrollar el nivel de conciencia de los sujetos. El educador debe dejar de focalizar la cuestión en lo que debe enseñar (programas, contenidos, currículos y demás), para mirar un poco más el cómo hacerlo, por qué hacerlo de tal o cual manera y para qué, priorizando el aspecto formativo de la educación. La UNESCO avala estas ideas al hablar de la necesidad de volver a educar en un sentido amplio: para aprender a pensar, para aprender a convivir, para aprender a ser, para aprender a resolver problemas6.
Hay una distancia entre lo que se plantea como ideal en el relato sobre la clase y lo que efectivamente se puede dar. Parece que hubiera dos momentos de contacto con la realidad, uno al plantear el curso y otro durante su desarrollo7. “Comunicar” y “Comunicación” aparecen en la lengua francesa en la segunda mitad del Siglo XIV. El sentido básico, “participar en”, está aún muy próximo al latín “communicare” (participar en común, poner en relación)8. ¡Bendito seas latín! Esta puesta en común se basa en aceptar las diferentes posturas, modos de ver la realidad, para llegar, con acuerdo o disensos, a una construcción de sujetos, objetivo primordial del proceso de aprendizaje. Obsérvese la envergadura de la comunicación, entendida como tal, en dicho proceso, que cuando el educador es un ser incapaz de llegar al otro, cuando su preocupación máxima es el contenido y no el interlocutor, la institución y no el educando, la propia expresión y no la ajena; el aprendizaje cae en empobrecimiento9, debido al límite que atraviesa.

EL DISCURSO ESCOLAR
En su libro Most Dangerous Profession, Frank C. Jennings expresa lo siguiente: “la enseñanza es la profesión más peligrosa. Trata con lo más precioso de nuestros recursos naturales”. Esta frase que simboliza tanto para aquellos preocupados por la educación es un claro ejemplo del valor del trabajo de enseñar.
Ahora bien, dentro de esta profesión, ¿qué rol cumple la escuela como institución? Para Juan Delval10, la escuela es un centro de transmisión de valores. Pese a los avances tecnológicos y a las nuevas formas de aprender con las que se encuentran los jóvenes hoy, la escuela parece ser insustituible para provocar y desarrollar la capacidad de creación, para enseñar a analizar la realidad críticamente, y a pensar por sí mismo11. Sin lugar a dudas el espacio de la Comunicación como materia debería afianzar este objetivo de la escuela. El alumno que aprende de esta manera tiene que construir sus propios conocimientos, pero lo hace dentro de un ambiente y de unas determinadas relaciones sociales, y en la escuela el que administra estas situaciones es el maestro12.
Tal como lo dice Daniel Prieto Castillo, aún continúa vigente un discurso educativo domesticador, enemigo de la imaginación y de la creatividad, coercitivo, plagado de lugares comunes, pobre en expresividad y en contenidos13. Con este panorama, hace falta la utilización de métodos recíprocos y heurísticos por parte de los docentes, para la creación de ambientes amenos que contribuyan a una relación efectiva de enseñanza-aprendizaje, que impliquen la construcción de una visión crítica.

PRIMEROS INTERROGANTES
¿Por qué la investigación en la escuela media?
Como todo eslabón del medio de una cadena, la educación secundaria lleva consigo ciertas presiones y dificultades. Por un lado está presente el peso de arrastrar las deficiencias del nivel primario y, por el otro, la responsabilidad de preparar a los jóvenes para su futuro universitario y/o laboral. No es casual que esta etapa del proceso educativo sea tan cuestionada por la sociedad. Luego del mal resultado que obtuvo Argentina en las pruebas PISA (en calidad educativa, pasó del puesto Nº 58 al Nº59 entre 65 países estudiados), cabe preguntarse si, entre otras cuestiones, además del equipamiento tecnológico y la construcción de edificios escolares; no es necesario focalizar en los contenidos que brinda la escuela media y en cómo los docentes se lo transmiten o participan a los jóvenes para que éstos puedan comprender qué se puede hacer con lo que se aprende.
Paralelo a esta situación, hay que tener en cuenta a los personajes principales de la escuela media y prestar especial atención a la condición de los jóvenes de hoy. El grupo etario que forma parte de los destinatarios directos de la escuela media está caracterizado por la rebeldía, por turbulencias propias de la edad, por un alto desinterés por el estudio. Muchos ven a la escuela secundaria como un lugar aburrido y sin propósitos claros para su vida cotidiana. Ahora, ¿debemos echarlos al abandono o dejarlos librados a sus propias fuerzas cuando éstas no son suficientes, cuando apenas se están afirmando, cuando más se necesita amparo familiar, social, institucional?14
Dentro de esta perspectiva entran a jugar diferentes variables de análisis como ser la falta de autoridad de los adultos, falta de diálogo, falta de herramientas creativas e innovadoras para un mejor pensar, entre otras. Claro está que aquí también aparece como protagonista el modelo del adolescente que se refleja socialmente a través de los medios masivos en general y de la publicidad en particular. Para que los jóvenes puedan escapar de la estética que definen estos modelos, necesitan construir un pensamiento crítico y analítico de los mismos. ¿Puede una materia del curriculum escolar lograr esta construcción? ¿Puede un espacio pedagógico ayudar a romper con estos cánones del mundo actual?
¿Por qué la exploración en clases de Comunicación?
David Fischman dijo que “si la persona no tiene primero un nivel de profundidad interior, no podrá irrigar una actitud constructiva y hacer crecer a las personas de su alrededor”15. Si bien el conjunto de materias que conforman el currículo de la escuela media tienen por objetivo proporcionar esa “actitud constructiva” en el joven, la comunicación es la que contiene todos los elementos necesarios para ayudar a lograr un desarrollo personal, una mente cultivada y poder responder a los interrogantes que los jóvenes se realizan. Poner en escena del proceso de enseñanza-aprendizaje determinados contenidos de comunicación resulta necesario para contar con jóvenes ciudadanos creativos, críticos y constructivos.
Pero la cuestión no queda solo en los contenidos, sino que va más allá. La clase de Comunicación debe ser un espacio de cooperación, de interacción, de oportunidades, de crecimiento. El docente, en particular el de Comunicación, debe estar capacitado para llegar a cada alumno, de manera entusiasta, apasionada, sensible. Debe preocuparse por la expresión del joven, mediando, para llegar con éxito al aprendizaje deseado.
No obstante se observa y se reconoce que en varios docentes existe una motivación influyente que es el amor por la disciplina específica, o sea, el campo del conocimiento que enseñan. Aún hay en los docentes un compromiso fundamental con el desarrollo de ese determinado campo del saber.16 Aparecen por allí algunos profesores que experimentan, crean y educan, yendo muchas veces en contramano de las iluminadas ideas de los funcionarios estatales, quienes desde sus escritorios determinan que es lo que se debe hacer y qué es lo que no se debe hacer en una escuela.17 En el Epílogo de su libro La Tragedia Educativa, el Dr. Guillermo Jaim Etcheverry propone elaborar un nuevo contrato educativo en el que se privilegie el conocimiento y rescatar la figura del maestro como motor central del mejoramiento de la educación.
El primer paso para elaborar este contrato se daría a través de un acto de valentía: tomar distancia respecto de lo que hacemos para pensar qué y cómo lo estamos haciendo. Este trabajo tiene como objetivo la exploración y visualización para ayudar a llevar a cabo esta reflexión sobre cómo se está enseñando la comunicación en los colegios secundarios del Chaco.

UNA REVISION DE LA LITERATURA
Varios autores latinoamericanos realizaron sus trabajos de investigación en referencia al proceso comunicativo en espacios de educación. Se destaca, entre ellos, la labor del pedagogo brasilero Paulo Freire, quien en sus innumerables propuestas para relacionar la comunicación al ámbito educativo, proyectaba una dimensión para la reflexión, en pos de una escuela progresista. Freire afirmaba que sin la intervención democrática del educador o de la educadora, no hay educación progresista18. Para Augusto Pérez Lindo, el aporte más importante de Paulo Freire desde el punto de vista teórico es el haber incorporado el concepto de “concientización” como requisito y como objetivo de todo proceso educativo19.
El doctor y profesor Jesús Martin Barbero escribió “La educación desde la comunicación”. Un libro en donde se detallan temáticas y materiales muy diversas y, con convicciones del autor, se describe la necesidad de revisar los aspectos catastróficos de la convergencia comunicación/educación. Barbero observa y describe el lento pero imparable y multiforme desmantelamiento de la escuela pública, debilitada económicamente, desenganchada de los desarrollos de la ciencia y la tecnología, devaluando el oficio y la figura social del maestro, del profesor. Y aquella disyuntiva de muchos países que están entre financiar la educación o bien pagar la deuda externa20.
Por su parte, Daniel Prieto Castillo nutre de sus visiones en el tema en varios de sus libros. Preocupado por la temática, en su libro Diseño y Comunicación, evidencia que en los establecimientos dedicados a la preparación docente, e incluso a la investigación sobre la enseñanza, la comunicación ha tenido, y tiene, un fuerte brillo, pero por ausente21. Debido a esta ausencia, aún se identifica la tarea de difundir información con la de educar22 y el dilema fundamental de la labor educativa sigue siendo la disyuntiva entre el autoritarismo o la participación23. La comunicación EN la educación es uno de sus últimos escritos sobre la materia y en él, el autor confiesa que el camino hacia uno mismo, a ser alguien como individuo y como grupo, pasa por la comunicación24… e insiste en que el hecho educativo es profunda, esencialmente comunicacional25. Con sus propuestas, Prieto Castillo invita a descubrir los caminos en los cuales educadores y educandos se van construyendo.
Otro autor de gran relevancia en el área de comunicación/educación fue Jorge Huergo. El docente e investigador de la Universidad Nacional de la Plata escribió varios libros y artículos relacionados con la temática. Entre los que aportan a la investigación se mencionan: Comunicación/Educación. Ámbitos, prácticas y perspectivas; El sentido de la experiencia social; Hacia una genealogía de comunicación/educación. Rastreo de algunos anclajes políticos-culturales; De la escolarización hacia la comunicación en la educación y Re-leer la escuela para re-escribirla. La escuela como espacio social. Se destaca que el autor consideraba al espacio de comunicación/educación como un territorio común, tejido por un estar en ese lugar con otros, configurados por memorias, por luchas, por proyectos. Significan el reconocimiento del otro en la trama del “nos-otros”. Significa un encuentro y reconstrucción permanente de sentidos, de núcleos arquetípicos, de utopías, transidos por un magma que llamamos cultura26.
De la búsqueda de literatura en la web, se destaca el trabajo realizado por la profesora Jessica Dinely Cabrera Cuevas, del Departamento de Lenguas, Literatura y Comunicación, de la Facultad de Educación y Humanidades, de la Universidad de La Frontera, en Temuco, Chile. Cabrera Cuevas realizó un estudio, con enfoque etnográfico, para procurar conocer el tipo de comunicación que predomina en el aula, por parte del docente. Para ello, se observó la comunicación verbal y no verbal del docente y sus alumnos en el aula escolar, además de las percepciones que éste tiene respecto a su práctica comunicativa en la misma27.
De la revisión de tesinas realizadas en la Licenciatura en Comunicación Social de la UNNE, se ha encontrado el trabajo de Natalia María Uferer, titulado El rol de la comunicación en organizaciones del tercer sector, dirigida por la licenciada Julieta Carbajal. Uferer fue explicando la comunicación desde distintas teorías en un trabajo exploratorio – descriptivo, con un diseño de estudio de casos. Su investigación consistió en analizar cómo la elección y el uso que se les da a las herramientas de comunicación, definen el concepto de comunicación que manejan las ONGs (y en algún punto, cualquier tipo de organización humana). Su énfasis en el análisis fue desarrollado por una base teórica similar al del presente proyecto.

ALGUNAS BASES TEORICAS DESDE DONDE ABORDAR EL PROBLEMA
¿Cómo es posible observar la comunicabilidad de la que habla Prieto Castillo? Ese ideal de todo acto educativo, entendida como la máxima intensidad de relación lograda en las instancias de aprendizajes28, demuestra una madurez pedagógica plena y para ello depende mucho del lugar desde donde se fijen docente y alumno y desde donde planteen sus discursos. En el libro La interacción en el aula, los docentes e investigadores españoles Juan Antonio Huertas e Ignacio Montero coinciden en afirmar que el vehículo que sirve de transporte para la mayoría de los aprendizajes que se dan en la sala de clase es el discurso. Los espacios del aula están poblados de diferentes lenguajes, que unos emiten y otros intentan interpretar correctamente29. Es este vehículo, cargado de significaciones, lo que permitirá dar espacio a la comunicación en el aula. Pero no solo importa aquí un discurso oral o escrito, sino también el cúmulo de aquellos diferentes lenguajes a los cuales hacen referencia los autores. Todo aquello que se produce y se resignifica dentro del aula, tanto por parte de docentes, como de los educandos, forman parte esencial del quehacer pedagógico.
Las nociones de la teoría interpretativa, desarrollada por los autores de la Universidad Invisible, definen a la comunicación como un todo integrado, un proceso social permanente que integra múltiples modos de comportamiento: la palabra, el gesto, la mirada, la mímica, el espacio interindividual, etc.30. Si se toma como referencia estos aportes teóricos, la clase de comunicación puede ser vista como un sistema complejo de elementos en interacción, interacciones cuya naturaleza no es aleatoria31 y en la cual, claramente, se pueden observar los axiomas de la comunicación propuestos por Watzlawick32:
+La imposibilidad de no comunicar. Watzlawick afirma que por mucho que uno lo intente no puede dejar de comunicar. Actividad o inactividad, palabras o silencios tienen siempre valor de mensaje: influyen sobre los demás, quienes, a su vez, no pueden dejar de responder a tales comunicaciones y, por ende, también comunican33. ¿Logra el docente observar las instancias de comunicación de sus alumnos a través de los diferentes lenguajes que aparecen en el aula?
+ Cada comunicación tiene un aspecto de contenido y otro de relación, de modo tal que el último determina al primero y genera, por lo tanto, una metacomunicación. El autor señala que una comunicación no solo transmite información, sino que, al mismo tiempo, impone conductas34. Los contenidos que brinda la escuela son importantes para el desarrollo del alumno, como un destinatario directo de la institución, pero la relación que existe entre docente y alumno es aún más importante. Esa relación entre “comunicantes”, como lo llama Watzlawick, está determinada por el “cómo se dicen las cosas”. ¿Cuáles son las propuestas o estrategias concretas de los docentes para lograr la mayor comunicabilidad dentro del aula?
+ La relación entre los interlocutores está moldeada por la puntuación del desarrollo de la comunicación. ¿Cómo se ven los actores de la comunicación en el intercambio comunicativo que se da en el aula? El autor expresa que las discrepancias en el campo de la acentuación son la raíz de muchos conflictos de relación35. La metacomunicacion es una de las respuestas a la puntuación en el desarrollo de la comunicación, analizar el acuerdo serviría para mejorar el proceso de la comunicación.
+ La comunicación humana utiliza las modalidades analógica y digital. Si cada comunicación tiene un aspecto de contenido y otro de relación, queda claro que las formas de comunicación digital y analógica no existen en forma independientes, sino que se complementan, mutuamente en cada mensaje36. ¿Cómo aparecen estas modalidades en el aula? ¿Toma en cuenta el docente el desarrollo de la modalidad analógica o solo de la digital? ¿Cuáles son las interpretaciones que se hacen de las mismas?
+ La comunicación se realiza de manera simétrica o complementaria. Para Paul Watzlawick son relaciones basadas según la igualdad o la diferencia. La simétrica es aquella que se caracteriza por la igualdad y la diferencia mínina, mientras que la complementaria está basada en un máximo de diferencia y puede estar establecida por el contexto social o cultural37 ¿Qué concepción de la comunicación poseen los docentes a la hora de plantear la clase? ¿Qué rol les corresponde a los alumnos cuando se presentan los paradigmas comunicacionales?
Con esta teoría como base, podremos llegar a visualizar los modelos de comunicación que se evidencian en el proceso de enseñanza aprendizaje. Para englobar los resultados del estudio, se tendrán en cuenta los modelos de educación/comunicación que propone Juan Díaz Bordenave y que los retoma Mario Kaplún. Este último dice que a cada tipo de educación corresponde una determinada concepción y una determinada práctica de la comunicación38. Así, aparece la distinción entre los modelos de educación/comunicación. Cuando la educación, a través del docente, pone el énfasis en los contenidos o en los efectos que éstos producen en los alumnos, se presenta el modelo exógeno, ya que se lo plantea desde fuera del destinatario, externos a él. En este modelo el educando es visto solo como un objeto más de la educación. Por el otro lado, cuando el docente prioriza el proceso de enseñanza- aprendizaje por sobre los contenidos o los efectos, aparece el modelo endógeno. Este es llamado así porque parte desde el destinatario y aquí el educando es el sujeto de la educación. Se observa que cada uno pone el énfasis en un objetivo distinto; esto es, que acentúa, da prioridad a ese aspecto. No es que prescinda radicalmente de los otros dos; pero se centra y privilegia al que le es propio. Por ejemplo, la educación que enfatiza el proceso, no por eso se desentiende de los contenidos y de los efectos; pero su acento básico no estará nunca en éstos, sino en el proceso personal del educando.39
Con este marco teórico se pretende visualizar cuáles son los modelos de comunicación que se evidencian en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la materia Comunicación en el Nivel Medio en tres colegios secundarios de la provincia del Chaco. La distinción y selección de los determinados conceptos que aquí se desarrollan resultan un marco de referencia que orientan sobre cómo se realizará el estudio. Cabe resaltar que el proceso depende de cómo el lenguaje es puesto en valor en dicho proceso de enseñanza-aprendizaje.

NOTAS
1 Entendida como el ideal de todo acto educativo,…, la máxima intensidad de relación lograda en las instancias de aprendizaje. Prieto Castillo, Daniel (2011): La comunicación EN la educación, 2da ed. 1era reimp. Ed. La Crujía. Págs. 60-61.
2 Pérez Lindo, Augusto (2010): ¿Para qué educamos hoy?: filosofía de la educación para un nuevo mundo. Segunda Edición. Ed. Biblos. Pág. 15.
3 Morawicki, Kevin. La lucha de los Innombrables. Lo político y lo educativo en espacios comunicacionales juveniles, La Plata, EDULP, 2007.
4 De Oliveira Lima, Lauro (1973) Educación por la Inteligencia. Editorial. Hvmanitas. Pág. 25.
5 De Oliveira Lima, Lauro (1973) Educación por la Inteligencia. Editorial. Hvmanitas. Pág. 30.
6 Pérez Lindo, Augusto (2010): ¿Para qué educamos hoy?: filosofía de la educación para un nuevo mundo. Segunda Edición. Ed. Biblos. Pág. 16. Negritas agregadas en este texto.
7 Gallart, María Antonia (2006): La construcción social de la escuela media: una aproximación institucional. Colección Itinerarios. Editorial Stella y La Crujía Ediciones. Págs. 44-45
8 Bateson; Birdwhistell; Goffman; Hall; Jackson; Scheflen; Sigman; Watzlawick, (1984). La nueva comunicación. Selección y estudio preliminar de Yves Winkin. Editorial Kairos. Tercera Edición Diciembre de 1990. Pág. 11.
9 Prieto Castillo, Daniel (2011): La comunicación EN la educación, 2da ed. 1era reimp. Ed. La Crujía. Pág. 71.
10 Delval, Juan (2002): Los fines de la educación, Ed. Siglo Veintiuno Editores.
11 Delval, Juan (2002): Op. Cit. Pág. 83.
12 Delval, Juan (2002): Op. Cit. Pág. 82.
13 Prieto Castillo, Daniel (1999): El juego del discurso. Manual de análisis de estrategias discursivas. Ed. Lumen Hvmanitas. Pág. 36.
14 Prieto Castillo, Daniel (2011): La comunicación EN la educación, 2da ed. 1era reimp. Ed. La Crujía. Pág. 40. Signos de interrogación del autor.
15 Fischman, David (2001): El camino del líder, 1era Edición. Ed. Aguilar. Pág. 19
16 Gallart, María Antonia (2006): La construcción social de la escuela media: una aproximación institucional. Colección Itinerarios. Editorial Stella y La Crujía Ediciones. Pág. 128.
17 Narodowski, Mariano (2004): El desorden de la educación. Ordenado alfabéticamente. Ed. Prometeo. Pág. 141.
18 Freire, Paulo (2010): Cartas a quien pretende enseñar. Ed. Siglo veintiuno editores. 2da ed. 3era reimp. Buenos Aires. Pág. 100. (Negritas del tesista).
19 Pérez Lindo, Augusto (2010): ¿Para qué educamos hoy? Filosofía de la educación para un nuevo mundo. Ed. Biblos. 1era Ed. Buenos Aires. Pág. 86.
20 Barbero, Jesús Martin (comp) (2002): La educación desde la comunicación. Ed. Norma. Buenos Aires. Pág. 4.
21 Prieto Castillo, Daniel (1994): Diseño y Comunicación. Ed. Coyoacán. México. Pág. 96.
22 Prieto Castillo, Daniel (1994): Diseño y Comunicación. Ed. Coyoacán. México. Pág. 97.
23 Prieto Castillo, Daniel (1994): Diseño y Comunicación. Ed. Coyoacán. México. Pág. 197.
24 Prieto Castillo, Daniel (2011): La comunicación EN la educación, 2da ed (Revisada y ampliada por el autor). 1era reimp. Ed. La Crujía. Pág. 20.
25 Prieto Castillo, Daniel (2011): La comunicación EN la educación, 2da ed. (Revisada y ampliada por el autor). 1era reimp. Ed. La Crujía. Pág. 39.
26 Huergo, Jorge (2013): Comunicación/Educación: un acercamiento al campo. Documento de cátedra: Comunicación y Educación. Facultad de periodismo y Comunicación Social. UNLP.
27 Disponible en http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-07052003000100001&script=sci_arttext
28 Prieto Castillo, Daniel (2011): La comunicación EN la educación, 2da ed. 1era reimp. Ed. La Crujía. Págs. 60-61.
29 Huertas, Juan Antonio y Montero García Celay, Ignacio (2013): La interacción en el aula. Aprender con los demás, 1era ed. 1era reimp. Ed. Aique Grupo Editor. Buenos Aires. Pág. 29.
30 Bateson; Birdwhistell; Goffman; Hall; Jackson; Scheflen; Sigman; Watzlawick, (1984). La nueva comunicación. Selección y estudio preliminar de Yves Winkin. Editorial Kairos. Tercera Edición Diciembre de 1990. Págs. 22 – 23.
31 Bateson; Birdwhistell; Goffman; Hall; Jackson; Scheflen; Sigman; Watzlawick, (1984). Op. Cit. Pág. 15.
32 Watzlawick, Paul; Helmick Beavin, Janet; Jackson D., Don (1985): Teoría de la comunicación humana. Interacciones, patologías y paradojas. Editorial Herder. Barcelona. Capítulo 2.
33 Watzlawick, Paul; Helmick Beavin, Janet; Jackson D, Don (1985). Op. Cit. Pág. 50.
34 Watzlawick, Paul; Helmick Beavin, Janet; Jackson D, Don (1985). Op. Cit. Pag. 52.
35 Watzlawick, Paul; Helmick Beavin, Janet; Jackson D., Don (1985). Op. Cit. Pág. 58.
36 Nagy, Carolin: (2006): “Se habla aún cuando no se dice nada. Los 5 axiomas de la comunicación según Paul Watzlawick”. Segundo artículo de una serie sobre modelos de comunicación. Artículo escrito para JCCenters.org. Europa. Pág. 8.
37 Watzlawick, Paul; Helmick Beavin, Janet; Jackson D., Don (1985): Teoría de la comunicación humana. Interacciones, patologías y paradojas. Editorial Herder. Barcelona. Pág. 69.
38 Kaplún, Mario. (1985). El comunicador popular. Editorial Hvmanitas. Primera Edición Julio de 1985. Segunda Edición Agosto de 1987. Pág. 17.
39 Kaplún, Mario. (1985). Op. Cit. Pág. 19.

BIBLIOGRAFIA
Barbero, Jesús Martin (comp): La educación desde la comunicación. Ed. Norma. Buenos Aires. Año 2002.

Bateson; Birdwhistell; Goffman; Hall; Jackson; Scheflen; Sigman; Watzlawick. La nueva comunicación. Selección y estudio preliminar de Yves Winkin. Editorial Kairos. Tercera Edición Diciembre de 1990. Año 1984.

Delval, Juan: Los fines de la educación, Ed. Siglo Veintiuno Editores. Año 2002.

Fischman, David: El camino del líder. 1era Edición. Ed. Aguilar. Año 2001.

Freire, Paulo: Cartas a quien pretende enseñar. Ed. Siglo veintiuno editores. 2da ed. 3era reimp. Buenos Aires. Año 2010.

Freire, Paulo: La Educación como Práctica de la Libertad. Ed. Tierra Nueva. Montevideo. Año 1969.

Gallart, María Antonia: La construcción social de la escuela media: una aproximación institucional. Colección Itinerarios. Editorial Stella y La Crujía Ediciones. Año 2006.

Huergo, Jorge: Comunicación/Educación: un acercamiento al campo. Documento de cátedra: Comunicación y Educación. Facultad de periodismo y Comunicación Social. UNLP. Año 2013.

Huertas, Juan Antonio y Montero García Celay, Ignacio: La interacción en el aula. Aprender con los demás, 1era ed. 1era reimp. Ed. Aique Grupo Editor. Buenos Aires. Año 2013.

Kaplún,Mario: El comunicador popular. Editorial Hvmanitas. Primera Edición Julio de 1985. Segunda Edición Agosto de 1987.

Morawicki, Kevin. La lucha de los Innombrables. Lo político y lo educativo en espacios comunicacionales juveniles, La Plata, EDULP. Año 2007.

Narodowski, Mariano: El desorden de la educación. Ordenado alfabéticamente. Ed. Prometeo. Año 2004.

Pérez Lindo, Augusto: ¿Para qué educamos hoy? Filosofía de la educación para un nuevo mundo. Ed. Biblos. 1era Ed. Buenos Aires. Año 2010.

Prieto Castillo, Daniel: Diseño y Comunicación. Ed. Coyoacán. México. Año 1994.

Prieto Castillo, Daniel: El juego del discurso. Manual de análisis de estrategias discursivas. Ed. Lumen Hvmanitas. Año 1999.

Prieto Castillo, Daniel: La comunicación EN la educación. 2da ed. 1era reimp. Ed. La Crujía. Año 2011.

Rozados, Laura: Comunicación/educación: una mirada crítica. En Construyendo Comunidades… Reflexiones actuales sobre comunicación comunitaria. Compiladores. Ed. La Crujía. Año 2009.

Watzlawick, Paul; Helmick Beavin, Janet; Jackson D., Don (1985): Teoría de la comunicación humana. Interacciones, patologías y paradojas. Editorial Herder. Barcelona. Año 1985.

Descargar ponencia en PDF

Publicaciones Relacionadas