IDENTIDAD SEXUAL: REFLEXIONES SOBRE EL CASO DE FLORENCIA TRINIDAD

Nombre y apellido: Adriana Gisele Álvarez.
Correo electrónico: adrianagisele.alvarez@gmail.com
Institución a la que pertenece: Universidad Nacional de Quilmes.
Área de interés: Sujetos, identidades y culturas.
Palabras claves: Género- identidad-sexualidad.

Hemos asistido durante años a la diferenciación de los sujetos a través de su sexualidad,
como lo plantean Martínez Guzmán y Montenegro “el bucle sexo/género es una
construcción social ubicua que extiende su dominio a través de todo el cuerpo social”
(2010), corporiza al sujeto ciudadano. En consecuencia, reconceptualizar al sujeto
corporalmente situado implica que debe optar por alguno de los dos sexos, es decir,
someterse a un proceso de normalización mediante cirugías y “otorgarles” identidad.
Marilyn Strathern (2003) sostiene que la cultura modela nuestras representaciones del
mundo “natural” y de la identidad pero no las determina. No obstante, la cultura es la
responsable de la subjetividad y, entendiendo por identidad a “la representación, una
imagen que tiene el sujeto de sí mismo; significa aquello con lo cual el sujeto quiere
identificarse” (Villoro citado en Ponce Pérez). Se identifica y actúa sobre si mismo
sometiéndose a una voluntad ajena (exomologesis y exagoreusis), y conformando su
subjetividad. Así lo destaca Foucault “’la sexualidad’ como un modo de experiencia
históricamente singular en el cual el sujeto es objetivado para sí mismo y para los
otros, a través de ciertos procedimientos precisos de ‘gobierno’” (1990), el mismo
sujeto limita esas pulsiones en su interior, se reconoce según su genitalidad y actúa
según las normas impuestas o esperadas.
En este trabajo se pretenderá responder qué papel juega la cultura y las tecnologías del
yo en la sociedad actual y se tomará como ejemplo el caso de Florencia Trinidad.

 

Descargar ponencia: 2011adponencia_red_2011_unq_-_alvarez_01

Publicaciones Relacionadas